La ciudad de Ámsterdam se convertirá en la primera capital del mundo en vetar la publicidad de carne en la vía pública, una medida que entrará en vigor el 1 de mayo tras su aprobación oficial en enero. La decisión modifica la normativa municipal para impedir anuncios de productos cárnicos en vallas, pantallas publicitarias, estaciones de transporte y otros espacios abiertos, aunque permitirá su promoción dentro de los establecimientos que los venden o en las inmediaciones de estos.
El objetivo de la iniciativa no es prohibir el consumo de carne, sino limitar su promoción masiva en espacios comunes, especialmente debido al impacto ambiental asociado a su producción. La regulación también incluye restricciones a la publicidad de vuelos, cruceros, combustibles fósiles y vehículos de gasolina, todos considerados productos con alta huella climática.
La propuesta fue respaldada por la mayoría del consejo municipal y presentada por partidos que impulsan políticas climáticas y de bienestar animal. Forma parte de una estrategia más amplia que busca fomentar dietas más saludables y sostenibles, con la meta de que para 2050 al menos la mitad de la alimentación de la población sea de origen vegetal.
Diversos organismos internacionales, incluida la ONU, han señalado que la producción de alimentos de origen animal —especialmente carnes rojas y lácteos— genera mayores emisiones de gases de efecto invernadero que los alimentos vegetales. Organizaciones ambientales y de nutrición consideran que reducir la promoción de estos productos puede contribuir tanto a disminuir las emisiones como a impulsar cambios en los hábitos alimentarios.
Aunque Ámsterdam es la primera capital en aplicar esta medida, otras ciudades neerlandesas ya han adoptado restricciones similares en años recientes, lo que apunta a una tendencia creciente en políticas públicas orientadas a reducir el impacto climático del sistema alimentario.




